LA REHABILITACIÓN PARCIAL DEL MONASTERIO DE SANTA CATALINA DE MONTEFARO
La rehabilitación parcial del Monasterio de Santa Catalina de Montefaro, promovida por el Ayuntamiento de Ares, resultó una de las propuestas seleccionadas dentro del Programa de Mejora de la Competitividad y Dinamización del Patrimonio Histórico con Uso Turístico, impulsado por el Ministerio de Industria y Turismo en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (financiado con fondos Next Generation EU).
El proyecto, dotado con una inversión total de casi 3 millones de euros, trata de abordar las necesidades prioritarias para la conservación del inmueble y para la puesta en uso de determinados espacios. Todo ello, desde la perspectiva de protección del patrimonio y su puesta en uso salvaguardando sus valores culturales.
Las intervenciones realizadas se pueden resumir en los siguientes puntos:
Renovación de las cubiertas que estaban con fibrocemento. Reformar las estructuras e instalar una nueva cobertura de teja adaptada a las cubiertas preexistentes ya en teja que existían, con el objetivo de frenar las filtraciones de agua al interior del Monasterio. Se realizan también actualizaciones en la red de pluviales.
Rehabilitación de claustros. Para habilitar el uso seguro del claustro oeste, se rehabilitan las pandas norte y sur. La intervención central consiste en reemplazar las estructuras dañadas por unas nuevas de espesores mínimos para mantener las cotas de suelo terminado. Se mantienen las arcadas de fábrica de granito y se eliminan las arcadas de hormigón realizadas por los militares, corrigiendo así un falso histórico.
Reforma de espacios. La obra buscó mejorar la accesibilidad, la eficiencia energética, la versatilidad de uso y la estética del complejo. Las actuaciones más visibles se concentran en las siguientes áreas: el refectorio, la sala digital, los distribuidores a estas dos, los aseos y la iglesia.
La actuación más destacable en este punto es la referida a la accesibilidad. La intervención modifica las cotas de algunos pavimentos y apuesta en planta baja por ejecutar un itinerario accesible a todas las dependencias rehabilitadas (claustros, refectorio, cocina, sala digital, aseos) mediante rampas.
Cabe destacar también la intervención realizada en la iglesia, en la que se ha dispuesto un nuevo techo suspendido realizado en madera, que mejora la acústica del espacio, recupera la idea de nave con cubierta a dos aguas y oculta la estructura realizada por los militares.
Restauración de retablo y pinturas murales. Entre el patrimonio mueble del Monasterio, se conservan aun hoy el retablo principal de la iglesia, de estilo barroco (s. XVIII) que ha sido restaurado para mejorar su estabilidad y unas pinturas murales de estilo renacentista (2ª mitad del s. XVI) que se encontraban cubiertas por mortero de cal y ahora podemos ver con mayor esplendor.
Por último, las investigaciones llevadas a cabo por prestigiosos historiadores han alimentado nuevas hipótesis sobre la evolución del Monasterio franciscano y también sobre la procedencia del Relieve del Bautismo de San Juan custodiado en el MAN de Madrid.